Hace poco me dió el yuyu ese que nos entra a todos los mortales sedentarios de hacer deporte para desengrasarme un poco, con tal mala suerte que se me ocurrió ir a patinar por el paseo tan maravilloso de Madrid Río que hace poco se inaguró. Esa especie de autopista para bicis, patines, monopatines, viandantes, corredores, mujeres y abuelas con carritos, abuelos jubilados y demás fauna que transita toda junta. Ese paseo que si vas un sábado en la mañana, como fué mi caso, parece más la calle preciados en navidad que un atractivo camino para pasear y relajarte de la vida ciudadana.
Pero bueno, a lo que vamos. Mi intención era recuperar una de mis aficiones de niña mientras me quitaba las telarañas de mi última cita con el deporte en mi cuerpo. Con lo que no contaba era con que al colocarme los patines no iba a poner bajar cuestas ridículamente pequeñas pero que, con las ruedas en los pies se tornaban grandes pistas de ski de los alpes por lo menos, ni iba a mantener el equilibrio de una manera razonable. Lo que de niña se te da bien, no significa que de mayor siga siendo así, esto no era como andar en bici que dicen que no se te olvida nunca. A mí por lo visto, se me había olvidado todo, así que, después de frenar bruscamente contra un árbol tras una cuesta gigante, pedirle a un señor patinador (a mis ojos en ese momento campeón mundial de patinaje en pista por lo menos) que me ayudara con otra cuesta, llegó el momento de frenar en la siguiente con todos los bajos, quemándomelos, por supuesto.
Sin embargo no fue la única caída y con mi cabezonerío que me caracteriza todavía hubo un par de ellas dignas de los vídeos de primera de hace algunos años con abuela con carrito, niño en la mano con correpasillos incluido...de esas que si hubiéramos vivido en un videojuego valdrían 100 puntos más el bonus.
Con la última, que me dejó un poco sin respiración y con una baja laboral incluso si no fuera autónoma (ese género de personas que tiene una salud de hierro, y con los que se terminarían seguro todos los problemas de seguridad social actuales) decidí que ya tenía suficiente por ese día....y por unos cuantos meses incluso.
No sé, quien sabe....si me aplico mucho igual puedo terminar como esta chica....
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